Profecías autocumplidas y PNL (II): El efecto Pigmalión

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Pigmalión y Galatea. Ernest Normand (1886)

En el artículo Profecías autocumplidas y PNL (I) abordé cómo el hecho de pensar que algo va a ocurrir, aumenta las probabilidades de que acabe ocurriendo en la realidad. La paradoja de la profecía autocumplida es que la principal causa de que acabe ocurriendo es justamente el hecho de haberlo “profetizado” con anterioridad. En el artículo anterior enfoqué esta temática a nivel individual e intrapsíquico. En este segundo artículo voy a enfocar el tema de las profecías autocumplidas a nivel de relaciones interpersonales, es decir, cómo lo que pensamos y esperamos de los demás hace que actuemos de manera que acaba condicionando lo que éstos piensan, hacen y sienten para que se ajuste a nuestras expectativas.

Mi primer contacto con la idea de profecía autocumplida fue en el marco de la carrera de psicología, concretamente en Psicología Escolar. Allí me hablaron del estudio de Rosenthal y Jacobson sobre el Efecto Pigmalión.

Pigmalión en la mitología

El mito de Pigmalión trata sobre cómo este rey de Chipre, cansado de buscar a la mujer perfecta para casarse y no encontrarla, decidió compensar tal frustración esculpiendo estatuas de mujeres preciosas. Una de ellas, Galatea, le pareció tan espectacularmente bella que se enamoró de ella. Tal fue el amor y el deseo que Pigmalión sintió hacia su estatua Galatea, que la diosa Afrodita dio vida a la estatua convirtiéndola en mujer.


Los estudios de Rosenthal y Jacobson

Son muchos los estudios que se han realizado sobre profecías autocumplidas o el efecto pigmalión. Uno de los más conocidos es el que realizaron en el marco de una escuela el psicólogo Robert Rosenthal y la directora de la escuela Leonore Jacobson. Le llamaron Pigmalión en el aula.

El estudió consistió en lo siguiente. Se informó a un grupo de profesores de primaria que se habían realizado unos test de inteligencia a sus futuros alumnos. Se les dio una relación de los nombres de los alumnos que habían sacado una puntuación superior a la media, asegurando que ellos iban a ser los que obtendrían mejores calificaciones a final de curso. Y justamente esto es lo que ocurrió. Lo curioso del caso es que nunca existió tal test, los alumnos fueron seleccionados aleatoriamente. La afirmación de que eran más listos que el resto no estaba fundamentada en absolutamente nada.

Los observaciones en el aula de los psicólogos revelaron que los profesores, por el hecho de creer que esos alumnos en concreto eras más brillantes, se relacionaban con los mismos de una manera diferente al resto, por ejemplo proponiéndoles tareas más complejas. El resultado fue que al finalizar el curso habían desarrollado más capacidades intelectuales que el resto de alumnos. La profecía se había cumplido.

En otras replicas de este estudio también se demostró como ocurría lo mismo si se enfocaba en sentido contrario. Cuando el profesor creía que el alumno tenía unas capacidades por debajo de la media, le exigía menos, y sus notas acababan siendo más mediocres.


Extrapolación a otros ámbitos

Las conclusiones de estos estudios en el aula sobre el efecto pigmalión son extrapolables a cualquier otro contexto (familia, empresa, organizaciones, etc.) en el que exista una relación entre personas. Lo que los padres esperan de los hijos, influye en lo que los hijos acaban siendo. Lo que el jefe espera del trabajador, influye en lo que el trabajador acaba haciendo. Lo que un miembro de una pareja cree sobre el otro acaba afectando a la relación, etc. Ejemplos:

  • El padre cree que el niño es patoso y decide no apuntarle a deportes ya que no se le dará bien. El niño acaba siendo patoso justamente por no haber trabajado la psicomotricidad al no haber hecho nunca deporte. Y, obviamente, no se le da bien ningún deporte. Profecía cumplida.
  • El jefe piensa que un trabajador es un mediocre y no puede dar más de sí. Por lo tanto solo le da tareas de baja dificultad y le priva de las tareas que le permitirían aprender o demostrar lo contrario. El trabajador no crece profesionalmente. Profecía cumplida.
  • Un miembro de la pareja es muy celoso y tiene miedo a que el otro le abandone. Por lo tanto, empieza a controlarlo y monta numerosas escenas de celos. El otro se agobia y le acaba dejando. Profecía cumplida.


Cómo la PNL puede ayudar a evitar estas profecías autocumplidas no deseadas

Haciendo una análisis en frío tal vez para algunos es obvio y tiene todo el sentido del mundo. El problema es que muchas de estas creencias y expectativas operan a nivel inconsciente y por lo tanto ni se cuestionan. En muchos casos incluso se acaba dando toda la responsabilidad al otro. Y cualquier relación, aunque sea una simple conversación, es cosa de dos. En una relación entre dos personas, lo que uno piensa y espera del otro acaba afectando a lo que el otro hace, y viceversa.

Por lo tanto, muchas veces acabamos solamente evaluando el resultado del otro, sin ser conscientes de la influencia que nosotros mismos hemos ejercido en el proceso que ha generado tal resultado. Es aquí donde para mí el uso de la PNL juega un papel importante. La Programación Neuro-Lingüística (PNL) te permite tener distinciones para ser más consciente de tus pensamientos, de cómo los comunicas y del efecto que tendrán en los demás. Además, te permite explorar los procesos mentales de tu interlocutor a través de lo que comunica y hace. Todo esto te ayuda a no caer en el error de presuponer o dar por sentado cosas que creemos que tienen que ser ciertas y que, por lo tanto, no las vamos a cuestionar ni a prestar atención, por lo que van a seguir actuando a nivel inconsciente y se manifestarán en la realidad para sigamos teniendo evidencias de que estábamos en lo cierto.

Cuando eres consciente de todo esto – y has desarrollado algunas habilidades de PNL – puedes hacer algo maravilloso: crear profecías autocumplidas que ayuden a los demás a dar lo mejor de sí mismos.

 

2 pensamientos en “Profecías autocumplidas y PNL (II): El efecto Pigmalión

  1. Victoria Pedrola

    Es indispensable saber que els pensamients son ones i partículas a la vegada que interacciónen en el camp magnètic dels altres , i tambe del entorn,per be i per mal , per tant Ull amb el que pensem..interacciona sempre , i per tant modifica l’altre i l’entorn. Aixo , des de la medicina energetica i la física quantica , tambe ho sabem i ens sumem a aquest concepte
    Gràcies Joan com sempre i abraçades .

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